Día Internacional del Café: el mercado paraguayo también sube la temperatura
El 1 de octubre se celebra el Día Internacional del Café, una fecha que en Paraguay encuentra a la categoría en pleno crecimiento: más importaciones, más facturación y un segmento de especialidad que gana terreno entre los consumidores locales.
Las importaciones no dejan de crecer
El mercado del café en Paraguay atraviesa una etapa de expansión, impulsada por el ingreso de marcas internacionales, la diversificación de la oferta y la sofisticación del consumidor. Según datos del Banco Central del Paraguay, en 2025 la importación de café creció un 71,8%: llegaron al país 1.400 toneladas por un total de más de USD 13 millones, muy por encima de los USD 7,6 millones registrados en 2024. El salto refleja un cambio en el estilo de vida de los paraguayos y una oportunidad para toda la cadena del sector gastronómico.
Un negocio que ya mueve USD 34 millones al año
De acuerdo con un informe de la consultora paraguaya CCR sobre el período abril 2023 marzo 2024, el negocio del café en Paraguay generó USD 34 millones hasta marzo, con un crecimiento del 6%, mientras las proyecciones apuntan a un desarrollo creciente del consumo y de los nichos de negocio dentro del rubro. En volumen, el país consume en promedio unas 1.165 toneladas de café al año, una cifra que, según explicó Mauricio Larrosa, gerente general de la consultora, responde a la estacionalidad propia de la categoría: el consumo cae en volumen pero se recupera en facturación, ya que se trata de un mercado que crece de forma sostenida año a año.
Dentro de ese mercado, el café molido y el instantáneo concentran el 96% del total, mientras que el café con soja y en cápsulas acumulan un 2% cada uno. Geográficamente, Asunción y Gran Asunción concentran el 57% del volumen consumido en el país.
El café de especialidad gana terreno entre los paraguayos
La categoría "premium" es, hoy, uno de los motores del crecimiento. Actores del sector coinciden en que cada vez son más los consumidores que buscan una taza con un perfil sensorial diferenciado, con notas florales o afrutadas, en lugar del café comercial tradicional. Marcas nacionales como Café Guarania pionera en la preselección de granos verdes antes del tostado y tostadoras como Totem vienen sumando nuevos puntos de venta, en un contexto donde el propio sector anticipa seguir duplicando su presencia en cafeterías año a año.
Entre los jugadores que más crecieron en el segmento está Café Quinto, la marca de Carlos Quinto especializada en microlotes seleccionados directamente de productores brasileños. Este año, la empresa presentó cuatro nuevas variedades de especialidad Geisha, Paraíso, Esmeralda y Bourbon Amarillo y además pasó a formar parte de Marca País Paraguay, el reconocimiento que distingue a empresas que representan la identidad, la calidad y el talento nacional en los mercados donde operan. Ese sello la convierte en una de las pocas marcas de café paraguayas en alcanzar esa distinción, en un contexto donde la especialidad ya dejó de ser un nicho y empieza a construir identidad propia puertas afuera.
A esto se suma la llegada de marcas internacionales: representantes de Lavazza en el país comercializan más de 40 toneladas mensuales de café en sus distintas presentaciones, con un crecimiento promedio del 25% anual.
El café le disputa el desayuno a la yerba mate
El avance de la categoría no pasa inadvertido frente a su competidor más tradicional en la mesa paraguaya: el mate cocido. La industria yerbatera ya reaccionó industrializando sus propias versiones instantáneas y en saquitos, con marcas como Mickey, Indega y Campesino compitiendo por conveniencia frente al café soluble, en lo que se perfila como una verdadera disputa por el desayuno de los paraguayos.
Una tendencia que viene de más de una década atrás
El fenómeno no es nuevo. Según datos de Euromonitor, el mercado de café en Paraguay viene creciendo desde 2008 a un ritmo compuesto anual del 14%, lo que lo posiciona como un país con gran potencial para la industria muy por encima de mercados de referencia regional como Colombia (8% anual) o Chile (10% anual). Ese crecimiento sostenido explica, en parte, la llegada de cadenas internacionales de especialidad al país y la consolidación de una cultura cafetera cada vez más exigente.